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lunes, 15 de marzo de 2010

15 de marzo: Beato Artémides Zatti

Artémides Zatti nació en Boretto (Reggio Emilia) el 12 de octubre de 1880. No tardó en experimentar la dureza del sacrificio, tanto que a los nueve años ya se ganaba el jornal como peón. Obligada por la pobreza, la familia Zatti, a principios del 1897, emigró a Argentina y se estableció en Bahía Blanca. El joven Artémides comenzó enseguida a frecuentar la parroquia dirigida por los Salesianos, encontrando en el párroco don Carlos Cavalli, hombre piadoso y de extraordinaria bondad, su director espiritual. Fue éste quien lo orientó hacia la vida salesiana. Tenía 20 años cuando entró en el aspirantado de Bernal.

Asistiendo a un joven sacerdote enfermo de tbc, contrajo esta enfermedad. La paternal solicitud del P. Cavalli – que lo seguía de lejos – hizo que le buscaran la Casa salesiana de Viedma, de clima más propicio, y donde, sobre todo, había un hospital misionero con un estupendo enfermero salesiano que hacía prácticamente de «médico»: P. Evasio Garrone. Este invitó a Artémides a rezar a María Auxiliadora para obtener la curación, sugiriéndole hiciera esta promesa: «Si Ella te cura, tu te dedicarás toda la vida a estos enfermos». Artémides hizo de buen gusto tal promesa; y se curó misteriosamente. Más tarde dirá «Creí, prometí, curé». Estaba ya trazado su camino con claridad y él lo comenzó con entusiasmo. Aceptó con humildad y docilidad el no pequeño sufrimiento de renunciar al sacerdocio. Emitió como hermano coadjutor su primera Profesión el 11 de enero de 1908 y la Perpetua el 8 de febrero de 1911. Coherente con la promesa hecha a la Virgen, se consagró inmediata y totalmente al Hospital, ocupándose en un primer momento de la farmacia aneja, pero después, cuando en 1913 murió el P. Garrone, toda la responsabilidad del hospital cayó sobre sus espaldas. Fue en efecto vicedirector, administrador, diestro enfermero apreciado por todos los enfermos y por todo el personal sanitario, que poco a poco le fue dando mayor libertad de acción.

Su servicio no se limitaba al hospital sino que se extendía a toda la ciudad, y hasta a las dos localidades situadas en las orillas del río Negro: Viedma y Patagones. En caso de necesidad se movía a cualquier hora del día y de la noche, sin preocuparse del tiempo, llegando a los tugurios de la periferia y haciéndolo todo gratuitamente. Su fama de enfermero santo se propagó por todo el Sur y de toda la Patagonia le llegaban enfermos. No era raro el caso de enfermos que preferían la visita del enfermero santo a la de los médicos.

Artémides Zatti amó a sus enfermos de manera verdaderamente conmovedora. Veía en ellos a Jesús mismo, hasta tal punto que cuando pedía a las hermanas ropa para otro muchacho recién llegado, decía: «Hermana, ¿tiene ropa para un Jesús de 12 años?». La atención hacia sus enfermos alcanzaba rasgos muy delicados. Hay quien recuerda haberlo visto llevarse a la espalda hacia la cámara mortuoria el cuerpo de algún acogido muerto durante la noche, para sustraerlo a la vista de los otros enfermos: y lo hacía recitando el De Profundis. Fiel al espíritu salesiano y al lema dejado como herencia por D. Bosco a sus hijos – «trabajo y templanza» – desarrolló una actividad prodigiosa con habitual prontitud de ánimo, con heroico espíritu de sacrificio, con despego absoluto de toda satisfacción personal, sin tomarse nunca vacaciones ni reposo. Hay quien ha dicho que sus únicos cinco días de descanso fueron los que transcurrió...¡en la cárcel! Sí, conoció también la prisión por la fuga de un preso recogido en el Hospital, fuga que se la quisieron atribuir a él. Salió absuelto y su vuelta a casa fue un triunfo.

Fue hombre de fácil relación humana, con una visible carga de simpatía, alegre cuando podía entretenerse con la gente humilde. Pero sobre todo, fue un hombre de Dios. Artémides Lo irradiaba. Un médico más bien incrédulo del Hospital, decía: «Cuando veía al señor Zatti, vacilaba mi incredulidad». Y otro: «Creo en Dios desde que conozco al señor Zatti».

En 1950 el infatigable enfermero cayó de una escalera y fue en esa ocasión cuando se manifestaron los síntomas de un cáncer que él mismo lúcidamente diagnosticó. Continuó sin embargo cuidando de su misión todavía un año más, hasta que tras sufrimientos heroicamente aceptados, se apagó el 15 de marzo de 1951 con total conocimiento, rodeado del afecto y del agradecimiento de toda la población.

(fuente: www.vatican.va)

viernes, 12 de marzo de 2010

Don Orione, un educador apasionado

El 15 de octubre de 1893, Don Orione, por entonces un seminarista de 21 años, fundaba una escuela en un humilde barrio de Tortona que albergaba a 40 chicos de las familias olvidadas de los valles cercanos. Esa escuela fue la semilla de la Congregación de Don Orione.

En aquel momento histórico existía una gran brecha entre el pueblo y la Iglesia; las ideologías anticlericales iban arrancando del corazón del hombre el preciado don de la fe. Don Orione lo vive en su propia familia, por esa razón consagrará su vida a cerrar la brecha entre la Iglesia y el Pueblo, entre la religión y la sociedad, y lo hará comenzando por una escuela.

Vivió con pasión por “salvar a la niñez y a la juventud, sol o tempestad del mañana”. Estaba convencido que el único modo de salvar a la sociedad era educándola. Escribía en una de sus cartas: “Tengo necesidad de correr por toda la tierra y por todos los mares, y me parece que la caridad de Nuestro Señor Jesucristo dará vida a todas las tierras y a todos losa mares y todos clamarán por Jesucristo... Abrir colegios muy fieles al Papa, es decir muy fieles a Jesucristo”.

Instauró ”un sistema nuevo de educar” que lo llamó “Sistema Cristiano Paternal”, entre cuyos rasgos principales se destacan:

- El ambiente de familia que debe reinar en cada escuela.
- El buen uso del tiempo (para alumnos y docentes).
- Adhesión a los valores del pueblo.
- Didáctica ágil que facilite y acompañe el estudio.
- Papel central de la afectividad: “El corazón es la gran puerta de entrada de todos los valores humanos”.

Según palabras de Don Orione, “una escuela es una gran obra de Caridad”. Nosotros podríamos agregar que una obra de caridad es siempre una gran escuela.

(Fuente: www.donorione2007.com.ar)

lunes, 11 de enero de 2010

Asumen los nuevos Padres Inspectores Salesianos en Argentina

08 de Enero, 2010 - La presencia salesiana en nuestro país toma nuevas dimensiones que se adoptarán formalmente el próximo 31 de enero en San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires).

Los salesianos de la Argentina participarán en el día de San Juan Bosco de la celebración que presidirá el Rector Mayor, Don Pascual Chávez, en la parroquia María Auxiliadora. Allí, tomarán posesión como nuevos superiores provinciales el padre Ángel Fernández Artime y el padre Manuel Cayo, nombrados para guiar a las Inspectorías "Ceferino Namuncurá" de la Argentina Sur (ARS) y “Artémides Zatti” de la Argentina Norte (ARN), respectivamente.

Ese día por la mañana, Don Chávez realizará diversas actividades con los salesianos. Por la tarde, se reunirá con los consejos inspectoriales y con los miembros de la Familia Salesiana. Finalmente, a las 20:30 se realizará la Misa en donde los inspectores jurarán en sus cargos.

La presencia de los salesianos en la vida de nuestro país se caracterizó desde 1875 por su accionar en el campo de la educación formal y no formal, construyendo de esta manera una forma particular de ser Iglesia: teniendo como horizonte la salvación de los jóvenes, preferentemente los más pobres. Hoy, el crecimiento demográfico, el advenimiento de las nuevas tecnologías, los distintos desafíos políticos y sociales, las nuevas visiones del mundo, las diversas subculturas que surgen cada día, exigen nuevos compromisos y requieren evaluar el camino recorrido, observar las herramientas disponibles y dar nuevas y mejores respuestas a las demandas que la Argentina del siglo XXI exige.

(fuente: www.boletinsalesiano.com.ar)

sábado, 17 de octubre de 2009

Las reliquias de Don Bosco pasaron por San Juan

La reliquia de Don Bosco llegó a la provincia con música, baile y rodeada de muchos jóvenes. Estuvo casi un día y recorrió templos y calles sanjuaninas.

por MÓNICA MARTÍN - DIARIO DE CUYO

Cuando la guitarra eléctrica y la batería empezaron a sonar en un costado de la Catedral, no hubo quien se resistiera al ritmo contagioso. Fue "La banda de Juancito" la que le puso los primeros acordes a la jornada que se extendió durante 16 horas. Eso es lo que duró la visita a San Juan de la reliquia de Don Bosco. Murgas, papel picado, muñecos gigantes y banderas de todos los colores se apoderaron de las calles céntricas, de la Catedral, del Colegio Don Bosco y de la iglesia María Auxiliadora. El de ayer fue un día en el que jóvenes y niños demostraron a puro canto y baile que Don Bosco es el santo que los representa.

Cuando los niños de segundo grado del Colegio Don Bosco vieron de cerca la imponente urna de más de dos metros de largo, una mezcla de asombro y alegría se apoderó de ellos. Cantaron tan fuerte como les dio la voz. Y por un par de horas se olvidaron del calor de la siesta y bailaron sin parar adentro del templo. Para ellos, el día de ayer fue uno de los más importantes. Es que la figura de Don Bosco es tan cotidiana que comienzan a conocer su historia desde que entran al jardín de infantes.

De la misma manera que un fanático de fútbol arenga a su jugador preferido, los chicos no dejaron de cantar ni un solo instante, sobre todo cuando pasearon la réplica en tamaño real de Don Bosco por el centro. Para los que formaban parte de la murga, la responsabilidad fue mayor. Ellos fueron los que encabezaron la procesión que se realizó desde la Catedral hasta María Auxiliadora, en plena siesta. Algunos jóvenes habían empezado la jornada bien temprano, cuando la reliquia llegó a la provincia. Casi no tuvieron tiempo de almorzar porque hubo actividades durante todo el día. Aún así, tocaban los redoblantes y los tambores como si recién empezara la fiesta. Una fiesta que siguió hasta la medianoche en el colegio.

El sonido de las campanas se mezcló con el de la banda de música de la Policía. Los redoblantes murgueros también se hicieron escuchar. El bullicio fue imparable en el centro. El escenario se trasladó luego al colegio. Allí, los padres aprovecharon para sacar fotos a sus hijos. Algunos tenían vinchas de colores y porras de papel. Otros estaban vestidos con la indumentaria que usaba el santo cuando era niño.

Ver la urna que pesa unos 530 kilos fue impactante. Adentro estaba una réplica de la imagen de Don Bosco, que contiene la reliquia. Y era tan real la imagen del santo que hasta causó conmoción y lágrimas. Incluso, un hombre se desmayó cuando se arrimó a verla de cerca.

(fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=367604)

domingo, 16 de agosto de 2009

En camino con Don Bosco...

“En camino con Don Bosco” es el lema que acompaña la peregrinación de Don Bosco, Padre y Maestro de la juventud, que comenzó el 25 de abril en Turín -en el mismo patio en el que ha trabajado por el bien de tantos chicos- y que continuará por las presencias salesianas de todo el mundo. En nuestro país estará desde el 18 de julio al 29 de octubre de 2009.

En el año en que recordamos el 150º aniversario de fundación de la Congregación Salesiana (18 de diciembre de 1859) y en vistas a la preparación del bicentenario del nacimiento del santo en I Becchi, Italia (16 de agosto de 1815), el Rector Mayor de los Salesianos, don Pascual Chávez Villanueva sdb, quiso compartir con todos nosotros el sentimiento de “estar frente a su padre”, experiencia que vivió cuando estuvo delante de los restos de Don Bosco y que nos invita a vivir a nosotros también cuando estemos ante las reliquias que recorrerán las casas salesianas del mundo.

La presencia de la réplica de la imagen de Don Bosco que contiene sus reliquias es una ocasión para tomar en las manos su vida, imitar su fe y su amor al Señor, y continuar el trabajo educativo, evangelizador y misionero con los jóvenes, sobre todo los más pobres, escuchando sus gritos y atendiendo a sus desafíos.

Juan Bosco quiere encontrarse con los niños, jóvenes y adultos, en cada casa que acoge, en cada parroquia que evangeliza, en cada escuela que encamina hacia la vida, y en cada patio donde se comparte la amistad y la alegría. Su imagen es la presencia misma: ¡DON BOSCO ESTA AQUÍ!

La Familia Salesiana quiere agradecer y rezar ante Don Bosco, hacer memoria de la misión evangelizadora que comenzó en Argentina en 1875 y que hoy se continúa, para encender verdadera luz y esperanza para el futuro, a través de la preocupación por los jóvenes en el presente, para que la presencia de Don Bosco nos impulse a redescubrir su testimonio de vida.

Con la peregrinación de Don Bosco la Iglesia nos ofrece la Indulgencia Plenaria, que es un camino para purificar nuestro corazón de las ofensas que cometimos contra Dios, para encontrarnos plenamente con Él.
Que acompañando el camino de Don Bosco en su viaje por Argentina, podamos descubrir los variados rostros de la presencia salesiana en nuestro país, y nos dejemos interpelar por los rostros de los jóvenes que reclaman su derecho a no ser dejados al costado del camino.

El Rector Mayor nos explica el sentido de esta peregrinación:
“Tras la feliz experiencia vivida con la peregrinación de la reliquia de Santo Domingo Savio y tras las manifestaciones de aprecio que nos han llegado, he pensado cuán hermoso e importante sería llevar a nuestro querido Don Bosco a todos los países en los que trabajamos y ofrecer a tantos jóvenes y a las familias la posibilidad de sentirlo aún más cercano. La peregrinación nos lleva al Capítulo General 26 en el cual hemos vivido la experiencia de volver a Don Bosco para volver a partir desde él y construir así una historia de salvación y santidad".

(fuente: http://www.encaminocondonbosco.com.ar/)

jueves, 6 de agosto de 2009

Día del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora: Una cita especial, volver al primer Amor




El 5 de agosto como hemos contamos en la nota anterior, hemos vivido con gozo de familia, el día del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Por eso haciendo eco a la celebración y como homenaje este monumento vivo a la Auxiliadora, transcribimos las palabras de la Madre General Ivonne Reungoat, en su tarea de animación, invitando a renovar el pacto de alianza que cada hermana estableció con el Señor Jesús en el Instituto, el día de la profesión religiosa:

“La invitación del CG XXII a convertirnos al amor nos anima a vivir el 5 de agosto como memoria del sí pronunciado por las once primeras FMA y a dejarnos tocar el corazón por la intensidad y radicalidad del amor con que María Dominga Mazzarello y nuestras primeras hermanas se entregaron a Dios, en las manos de don Bosco, para la educación de las jóvenes.

Resuena en nosotras, con nuevo atractivo, la voz del Fundador que repite: «Entre las plantas muy pequeñas hay una muy perfumada: el nardo.
¿Pero sabéis qué se necesita para que el nardo deje sentir su buen perfume? Debe estar bien machacado. No os pese, pues, tener que sufrir. Quien sufre por Jesucristo, con Él también reinará eternamente. Vosotras ahora pertenecéis a una Familia religiosa que es toda de la Virgen; sois pocas, desprovistas de medios y sin apoyos humanos. Nada os turbe... Sí, yo os puedo asegurar que el Instituto tendrá un gran porvenir si os mantenéis sencillas, pobres, mortificadas... Considerad como gloria vuestro hermoso título de Hijas de María Auxiliadora, y repetíos a menudo que vuestro Instituto deberá ser el monumento vivo de la gratitud de don Bosco a la Gran Madre de Dios» (Cron I 305-306).

Que María, Madre del amor y de la esperanza, sostenga nuestro camino de fidelidad gozosa, aunque esté inevitablemente marcado por la cruz: «Si el fuego del carisma es fuerte, el viento de las dificultades no puede apagarlo, sino que lo alimenta y lo expande»

Por eso saludamos a la comunidad de hermanas de nuestra ciudad, hermanas Etelvina (Lali), Norma, Cristina, Edilia, Herminia, Amalia, Teresita, y extendemos el abrazo a otras que están en nuestro corazón pero repartidas por el mundo: Ana Delia Flores, Mónica Menegusi, Sofía Caballero.

Y para que esta alegría sea completa damos la bienvenida en el grupo de editores del blog a la hermana Norma, que en este día hace su primera entrada! Muy significativo!

Feliz Día Hermanas!

miércoles, 5 de agosto de 2009

Escuela de Animadores Salesianos en San Juan

El Sábado 22 de Agosto damos comienzo, continuará el 29 y 30 de Agosto y finalizaremos el 5 de septiembre.

En este nivel, vamos a estudiar a Don Bosco, en su contexto Histórico y Social y en su contexto familiar, la experiencia del oratorio de Valdocco, las personas significativas de aquella época. El perfil misionero del oratorio. La carta de 1884. Con el singular aporte del P. Marcos Jover sdb y de Élida Lescano.

Además habrá un taller que podrás elgir, dictado por especialistas en cada uno de los temas, ellos son: Luis Cravero (teatro), Romina Zanotti (música), Romina Pedroso (música), Guillermo Otarola (juegos), Joaquin Basanta (medios de comunicación)

INSCRIPCIÓN: Debes completar la ficha y abonar $20 que es el costo de la inscripción para el materia

domingo, 2 de agosto de 2009

Mensaje del Rector Mayor para el Mes de Agosto

LA FAMILIA SALESIANA COMO MOVIMIENTO

Conocerse, formarse, trabajar juntos

Se asiste a una verdadera movilización del laicado, incluso sin ser creyente practicante, en las actividades salesianas, en ciertas circunstancias… De esta forma comienza un vasto movimiento de personas que se organizan, se coordinan y comparten un proyecto para la salvación de la juventud y del pueblo (CDM 5).

Más de una vez, queridos lectores, he dicho y escrito que la Familia Salesiana (FS) es un “Movimiento”. El término no es una palabra de moda: en el contexto eclesial esta nueva forma de agregación ha tenido un éxito y una consideración particulares.


Los movimientos eclesiales, cada uno con su especificidad propia, son hoy numerosos e interesan a miles de personas. Por tanto no seguimos una moda, sino que recogemos una herencia histórica. Lo que fue iniciado por Don Bosco se caracteriza en efecto cabalmente por ser “un vasto movimiento de personas para la salvación de la juventud”[1]. ¿Cuál es su especificidad? Es un movimiento espiritual y apostólico.


ESPECIFICANDO

- Es un movimiento, es decir algo dinámico. Esto explica por qué sigue creciendo en número, así de miembros como de grupos. Hoy son 26 los grupos que le pertenecen oficialmente, pero hay siquiera otros 30 que ya actúan en este sentido aunque no gocen de un reconocimiento oficial, y algunos de ellos son realmente interesantes y significativos. ¿Seguirán aumentando? El P. Egidio Viganó, mi predecesor, afirmó que la FS habría llegado a contar a lo menos 300 grupos. ¿Exageración? Entusiasmo tal vez, o más bien confianza en el carisma de Don Bosco, en sus mil facetas, en su carácter dinámico, en su capacidad de expresarse en formas diversas.

- Es un movimiento espiritual, porque fruto del Espíritu que lo ha inspirado y sigue creándolo. La FS no es un proyecto nacido en un escritorio ni fruto del genio de Don Bosco. Las Constituciones Salesianas dicen expresamente que es obra del Espíritu Santo, puesta en acto a través de la intercesión de María. Y esto no asegura que se trata de algo carismático, de un don de Dios a servicio de la Iglesia y del mundo. Es bello saber que el elemento creador de la FS es realmente el Espíritu Santo.

- Es un movimiento apostólico, es decir, lanzado a una misión que cumplir, no un club de amigos que se encuentran bien juntos, ni tampoco una sociedad filantrópica. Es un cuerpo que actúa dentro de la Iglesia a favor de la sociedad. En resumen, se trata de una vocación, de la llamada a continuar la obra de Cristo a través de un mandato específico, el de entregarse, mediante la educación, a la salvación de los jóvenes más pobres y de los que viven en situaciones difíciles.


DOS DOCUMENTOS TRES OBJETIVOS

Tenemos en la FS dos documentos que aclaran, por un lado, nuestra identidad y, por otra, nuestra misión común. Ellos son la “Carta de la Comunión” y la “Carta de la Misión”. En concreto quisiera empero invitarlos a dar tres pasos importantes. ¡Para vivir realmente como Movimiento debemos “conocernos más”, “formarnos juntos”, “trabajar en sinergia”! Son los objetivos que les propongo para un inmediato futuro.

- “Conocernos más” significa tomar acto de la realidad de nuestra familia. Es necesario que los grupos se conozcan entre sí, crear ocasiones concretas de encuentro, celebrar la fraternidad que se recoge bajo el mismo carisma. Hace falta además una grande atención para valorizar los dones específicos: de los religiosos y de los consagrados seglares, de los grupos femeninos y de los masculinos, de los consagrados en el mundo y de los que viven una vida en común, de quien obra en estructuras y de quien realiza su apostolado en un contexto de vida cotidiana, de los grupos pequeños y de los grandes. En este camino de conocimiento y animación mutua una responsabilidad particular es confiada a los salesianos que deben “creer” siempre más en la familia que Don Bosco les ha entregado, de la cual forman parte integrante y que deben amar y animar.

- El segundo paso importante es “formarnos juntos”. Se trata de una convicción por adquirir y de una praxis por iniciar. Nuestra formación posee contenidos y puntos de referencia. Ante todo, el estudio de Don Bosco para conocer, comprender y asumir su proyecto carismático y sus criterios de acción pastoral. Utilísimo puede resultar el conocimiento de experiencias pastorales positivas de los varios grupos y congregaciones. Aniversarios y fiestas (centenarios, cincuentenarios etc.) son ocasiones propicias para adquirir y/o profundizar dichos conocimientos. Igualmente útil puede ser la celebración de retiros y/o ejercicios espirituales que favorecen un clima de mayor participación espiritual. Allí donde es posible, se podrían realizar verdaderos y auténticos caminos formativos, finalizados al común patrimonio carismático y/o a un mejor conocimiento de la juventud o del territorio donde trabajamos. Estas iniciativas deben desarrollar un sentido de pertenencia siempre más profundo y la toma de conciencia que todos tienen de su propia especifidad.

- El tercer paso es “trabajar en sinergia”. Recordemos la comparación con la cual Don Bosco nos invitaba a dar valor a la unidad. Un solo hilo, bajo tracción, se rompe fácilmente; muchos hilos, bien trenzados entre sí, forman una cuerda que nadie podrá romper. No es pensable, por tanto, que varios grupos de la FS vivan en un mismo territorio, enfrenten los mismo desafíos y luego decidan trabajar cada uno por su cuenta. ¿Qué hacer? Ante todo, conocer los desafíos que la Iglesia de pertenencia debe enfrentar. Entrar en contacto de colaboración con los obispos, privilegiando a las personas y grupos más cercanos a nuestra misión (la Iglesia local nos debe considerar gente de casa y no huéspedes o, peor, metidos); entrar en colaboración con las fuerzas de la sociedad civil interesadas directa o indirectamente a la misión de la FS. La ciudad o la región deben percibir el beneficio de nuestras iniciativas y considerarnos una fuerza sumamente positiva desde el punto de vista social y espiritual. Con vivo sentido de Iglesia la FS enfrenta así el conjunto de los desafíos pastorales-sociales de la zona, puede determinar las urgencias y proponer respuestas operativas adecuadas, dando origen a un proyecto común en el territorio.

Queridos lectores, ¡no les estoy proponiendo un sueño! En muchas partes del mundo ya se trata de una realidad. Pero el espacio entre lo que se hace y lo que se puede hacer sigue siendo grande. Es hora de moverse, ¿no les parece?

[1] Constituciones de los Salesianos de Don Bosco. Artículo 5a

domingo, 12 de julio de 2009

Nuevos Padres Inspectores de Argentina

El día de hoy 11 julio del 2009 el Rector Mayor Don Pascual Chávez ha enviado una comunicación a los actuales inspectores de las cinco inspectoras de Argentina. Dando a conocer los nombres de los dos nuevos padres inspectores de Argentina para el 2010.

Transcribimos a continuación su carta.

Queridos Hermanos: Los saludo con el corazón de Don Bosco en esta fecha en que la Iglesia celebra la fiesta de San Benito de Norcia, uno de los grandes padres de la vida religiosa, que sintetizó en una frase la identidad de ésta: “Nada anteponer a Cristo”, y transformó Europa, al mismo tiempo, con su compromiso en el campo de la cultura, de la evangelización y de la atención a los pobres.

Mi Consejo y yo, os lo aseguro, hemos dedicado tiempo a leer con atención las respuestas a las consultas inspectoriales realizadas por el Regional de América Latina, Cono Sur, P. Natale Vitali. Nuestro discernimiento ha estado acompañado siempre por un profundo sentido de simpatía por la Argentina Salesiana y por nuestra constante oración.

Quisiera, en primer lugar, agradecerles a Uds., y en Uds. a todos los hermanos salesianos que han participado en la consulta, su implicación personal, la seriedad en sus respuestas y las indicaciones que nos han proporcionado para ayudarnos a llegar a una mejor comprensión de la situación.

Todo el proceso ha sido, es mi convicción, un camino que nos ha abierto a todos, a Uds. primero y a nosotros después, a la voz del Espíritu y al corazón de Don Bosco, que tanto amó la Argentina Salesiana.
Concluido el tiempo de discernimiento, quiero comunicarles a todos Uds. conjuntamente el nombre de los dos hermanos que he nombrado como inspectores con el consentimiento de mi Consejo. Como haría Don Bosco les ruego encarecidamente que los reciban como lo que son en realidad, enviados a Uds. como el rostro y el corazón de Don Bosco en la nueva Argentina Salesiana:

→ P. Manuel Cayo para la Inspectoría “Artémides Zatti” de Argentina Norte (ARN), actual Vicario Inspectorial de ABB.
Nació el 31 de Mayo de 1966 en General Roca, Argentina. Hizo su profesión perpetua el 16 de Noviembre de 1991 y fue ordenado sacerdote el 3 de Junio de 1995.

Para la Argentina Sur el discernimiento hecho y la posterior disponibilidad de los posibles candidatos, me han llevado a escoger como Inspector al

→ P. Ángel Fernández Artime para la Inspectoría “Ceferino Namuncurá” (ARS).
Nació el 21 de Agosto de 1960 en Gozón-Luanco (Oviedo), España. Hizo su profesión perpetua el 17 de junio de 1984 y fue ordenado sacerdote el 4 de Julio de 1987. Fue Inspector de León, España, del 2000 al 2006 y miembro de la comisión que preparó el CG 26. Durante este Capítulo fue considerado para ser Regional de Europa Occidental y también para Consejero de la Pastoral Juvenil.

El P. Cayo y el P. Fernández Artime tendrán que guiar el delicado itinerario, ya en acto, de la recolocación de la presencia salesiana en Argentina, que no puede identificarse con una simple unificación material de las Inspectorías. Para afrontar los problemas que nacen de una insuficiente fecundidad vocacional y de la necesaria revitalización del carisma salesiano, son necesarios otros procesos que han de ser elaboradas, programadas y realizadas con generosidad personal e imaginación apostólica, procesos que tengan como meta la santidad personal del salesiano, la renovación religiosa de las comunidades, la calidad de la propuesta educativo pastoral y la puesta en marcha de nuevos proyectos misioneros, salesianamente significativos.

Le he pedido al P. Natale Vitali que, junto a Uds., continúen el proceso de discernimiento para que los dos nuevos consejos inspectoriales puedan ser nombrados cuanto antes.
Os confieso que me ilusiona tanto esta nueva etapa, que la presencia salesiana en Argentina está por iniciar, que prometo estar entre Uds. el 31 de Enero del 2010, en San Nicolás de los Arroyos, cuando el P. Manuel Cayo y el P. Ángel Fernández Artime, a quienes agradezco de corazón su disponibilidad y su obediencia, inicien el servicio que Dios y la Congregación les ha confiado.

Siento como deber expresar a cada uno de Uds. y de sus más estrechos colaboradores, tanto a los actuales como a quienes en algún momento tuvieron responsabilidades inspectoriales, mi agradecimiento y el del Consejo General por el ministerio realizado con generosidad y dedicación en estos años.

Quedo, asimismo, profundamente agradecido a la Inspectoría de León, España, por poner a disposición de la Congregación uno de sus hermanos más válidos.
Sientan a María Auxiliadora, que guió y acompañó a los pioneros de la presencia salesiana en Argentina, presente y materna en este momento histórico que les toca vivir.

Cuentan con mi cariño y mi bendición.
Cordialmente en Don Bosco

P. Pascual Chávez Villanueva
Rector Mayor

domingo, 15 de marzo de 2009

Don Zatti, el “enfermero santo” de la Patagonia

Primeros años

Artémides Zatti nace en Boretto, pueblo de la provincia de “Regio-Emilia” (Italia), el 12 de Octubre de 1880. Es hijo de Luis Zatti y Albina Vecchi, campesinos. A los nueve años de edad, Artémides comienza a afrontar la vida con su trabajo fuera de casa. A los 17 años llega a Bahía Blanca como inmigrante, con sus padres y hermanos. Distribuye su tiempo entre el trabajo (mozo de hotel, obrero en una fábrica de baldosas), la familia y la parroquia. En aquel entonces es párroco de Bahía Blanca el salesiano P. Carlos Cavalli, hombre piadoso y de una bondad extraordinaria. Artémides lo elige como su director espiritual.
A los 20 años se siente llamado por Dios a la vida religiosa y dejando todo lo suyo va al aspirantado salesiano de Bernal.


Joven aspirante

Los del aspirantazo son años muy duros para Artémides, por ser mayor que sus compañeros y por los pocos estudios que ha hecho. Pero todo lo vence con su voluntad tenaz, su clara inteligencia y una sólida piedad.
Asistiendo a un joven sacerdote tuberculoso contrae la tisis pulmonar y debe suspender sus estudios.


Perseverancia

Vuelto a casa, manifiesta su decisión de morir como religioso de Don Bosco. Aconsejado por el P. Cavalli, en 1902, va al Hospital misionero de Viedma. Trabaja como ayudante del P. Evasio Garrone. Allí el Padre “dotor”, detecta el grave estado del joven y descubre sus virtudes: ¡podría ser su sucesor!
Advirtiendo que la enfermedad sigue haciendo estragos en el joven Artémides, le propone un voto: “Zatti, prométeme dedicar tu vida a los enfermos y yo, en nombre de María Auxiliadora, te prometo la salud”. Dicho y hecho. Años después, Artémides manifestó: “Creí, prometí y sané”.
En 1908 Artémides Zatti se consagra a Dios como salesiano coadjutor.


Enfermero, Farmacéutico y Director del Hospital

Progresa en el arte de curar y en la fe al lado del P. Garrone. Muerto éste, en 1911, asume, al principio en parte y desde 1913 totalmente, la conducción del Hospital. En 1917 obtiene en la Universidad de La Plata el título de “Idóneo en Farmacia”, posteriormente el de Farmacéutico. Desde 1911 a 1951, dedica cuarenta años de vida consagrada al servicio de los enfermos y particularmente de los más pobres.


El “enfermero santo” de la Patagonia

Su celo de apóstol de la caridad lo mueve a visitar día y noche, con su legendaria bicicleta, a los necesitados de Viedma y Patagones. De toda la Patagonia le llegan enfermos que él recibe gratuitamente. Cada enfermo es Jesús que llega, y así es recibido. Cuando lo introduce al Hospital, pregunta a las enfermeras: ¿No tienen una camita para Jesús? Dios, sirviéndose de almas generosas, nunca le deja faltar medicinas, alimentos y ropa para todos.


Sus virtudes

Durante toda su vida Don Zatti cultiva con amor y perseverancia todas las virtudes. Pero en él resplandecen con brillo especial, la caridad incansable, la humildad, la pobreza llena de confianza en la Providencia y la alegría sincera del que vive la unión con Dios. Ante llamados nocturnos, rechaza excusas: “Uds. tienen obligación de llamarme, yo de venir”. El centro de su vida espiritual es Jesús Eucaristía, y la Santa Misa el momento fuerte de su concentración. Pero el aspecto más edificante de su fe lo constituye la sumisión a la voluntad de Dios.
A lo dicho bien se puede agregar la virtud de la obediencia. Él es un “superior subordinado”; lo cual requiere mucha prudencia, mucha paciencia y una gran humildad, cualidades que raramente se encuentran todas juntas en una misma persona. En la gestión administrativa del hospital y en el uso del dinero que dispone se mantiene siempre fiel a las directivas de sus Superiores. Nunca se le pega un centavo. Su jornada normal se inicia antes de las cinco de la mañana y se extiende hasta las 21 horas. Luego dedica unas dos horas a lecturas religiosas, médicas y a redactar correspondencia.


Dificultades

Más allá de las grandes y difíciles pruebas que tuvo que afrontar, como el tener que renunciar a su ideal sacerdotal, siendo administrador del Hospital, sufrió humillaciones de parte de colegas demasiado enérgicos e intransigentes, de algún personal profesional, de parte de superiores que le prohibían la expansión de la obra y, a los 61 años, el asistir a la demolición total de su querido hospital, en 1941. No faltaron las innumerables pequeñas pruebas de todos los días que no son menos lacerantes para el alma.


Su muerte

Ocurrió el 15 de Marzo de 1951. Ocho meses antes Don Zatti conoce el mal que lo afecta, cáncer de hígado. Lo acepta serenamente y sigue trabajando hasta la muerte. Con fe y entereza de ánimo pide el Sacramento de la Unción de los Enfermos y el Santo Viático; contando todavía con algunas fuerzas prepara su propia acta de defunción.
En el funeral y el sepelio, se volcó todo el pueblo de Viedma y Patagones en un cortejo sin precedentes, porque así lo sentían: como el pariente de todos.


La herencia

La herencia que nos dejó Don Zatti es su testimonio cristiano que nos parece actualísimo por:
- su caridad sin límites ni horarios;
- su vida entregada al servicio de los que sufren sin aceptar nunca nada para sí;
- su amor a los pobres y enfermos, a quienes muchísimas veces les cedió hasta su propia cama;
- su misma vida pobre, habiendo manejado tanto dinero, y su inalterable alegría;
- su espíritu de oración dentro de un despiadado horario de trabajo;
- su fidelidad a la Iglesia y a sus pastores, aún en medio de costosas pruebas;
- su sencillez y su humildad evangélicas, que lo hicieron amable y simpático a todas las categorías sociales.

(fuente: www.dbp.org.ar)

martes, 10 de febrero de 2009

09 de febrero: Sor Eusebia Palomino

Una pequeña niña en Salamanca

Eusebia Palomino Yenes nació en Cantalpino, en la provincia de Salamanca, al oeste de España, el 15 de diciembre de 1899. La familia de Agustin Palomino era muy pobre. Él era un hombre de fe. En cierta época del año, Eusebia y su padre tenían que salir a pedir limosna a los pueblos cercanos, pero lo hacían con alegría y con una fe llamativa.

Aprendiendo de su padre

En esos largos viajes, Agustín le inculcó a su hija la fe y ella demostró su interés en aprender los misterios de Nuestro Señor. Eusebia trabajaba, rezaba y quería a su familia. El día de su Primera Comunión Eusebia lo vivió intensamente. Poco después fue empleada para ayudar a una familia pudiente. Ella no dejó de prestar atención a su crecimiento como adolescente, poniendo su amistad con Jesús en el primer lugar.

Como ayudante de cocina con las Hermanas

Fue enviada a Salamanca, primero a hacerse cargo de los niños y después como asistente del albergue. Ella quería en realidad se Hermana. Un día, mientras trabajaba con la azada, encontró una medalla de María Auxiliadora. Poco tiempo después una misteriosa amiga la llevó al Oratorio de las Hermanas. La invitaron a quedarse allí como ayudante. Cosa rara, la cocina fue su lugar para educarse y a menudo iban a la cocina para obtener una palabra amable de esta chica de la cocina, joven e ignorante.
Finalmente, Hermana Salesiana

La Madre Vicaria fue a Salamanca y la aceptó como postulante. Eusebia hizo su noviciado en Barcelona, donde ejemplificó a sus compañeras con su humildad y su sonrisa. Se convirtió en Hija de María Auxiliadora en 1924 y fue enviada a Valverde del Camino como cocinera y ayudante doméstica. Empezó a llevar a cabo su trabajo ordinario extraordinariamente igual a como Don Bosco quería, tanto que el Señor la llenó de dones.

Las niñas atraídas por su espiritualidad

Las niñas siempre querían estar cerca de ella, atraídas por su espiritualidad. Empezó a trabajar en el Oratorio. Seminaristas, adultos y sacerdotes solicitaban su consejo, animados por su espíritu de oración y por su fe convincente. Ella difundió la devoción a las Llagas Sagradas del Señor y a la llamada “esclavitud Mariana” de San Luis M. Grignion de Montfort. Se ha hablado de muchas cosas maravillosas que le sucedieron durante su vida.

Profeta

Como Don Bosco, había recibido del Señor el don de la profecía. Predijo la guerra civil española y se ofreció a sí misma con una víctima por España. A partir de entonces se empezó a sentir mal. Su Directora, Sor Carmen Moreno, que fuera Mártir y Beata, la cuidó mientras se preocupaba por su situación. Sor Eusebia le profetizó su martirio.
Visiones y muerte

Antes de morir tuvo visiones y éxtasis. Fue hacia el Señor el 10 de febrero de 1933. Juan Pablo II la declaró Beata el 25 de abril de 2004. Su cuerpo descansa en Valverde.

(fuente: www.sdb.org)

sábado, 31 de enero de 2009

Nos habla nuestro Rector Mayor: "Construid un amplio movimiento para la salvación de los jóvenes"

Queridos jóvenes,

he participado, el verano pasado, en la Jornada Mundial de la Juventud en Australia. Daba gusto ver a tantos jóvenes procedentes de todo el mundo, a pesar de las distancias y los gastos, pertenecientes a grupos diocesanos, a grupos animados por institutos religiosos y por los movimientos.

Mi pensamiento ha ido espontáneamente a la gran aventura que comenzó con Jesús de Nazaret. Desde las orillas del océano pensaba en las riberas de un lago de un país minúsculo y desconocido. Aquellas riberas encerraban un pequeño mundo de pescadores que conocían solamente las aguas del lago con sus imprevistas tempestades y sus largos y misteriosos silencios, y que en ese mismo lago encontraron a Jesús.

Fascinados por aquel hombre, lo seguirán, lo escucharán, a veces no lo comprenderán. Dudarán de él hasta el final y lo traicionarán. Pero al final todos se reconocen en la ardiente confesión de fe de Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Solo tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6, 69). Se habían dejado capturar por su amor total y gratuito. Un amor más grande y más verdadero que sus posibles debilidades, que su misma traición. Así aquella pequeña semilla ha crecido, ha llegado a ser un gran pueblo que cubre la faz de la tierra: la Iglesia.

He sentido la alegría de encontrar también a los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano. Ante aquellos millares de jóvenes entusiastas me vino a la mente el recuerdo del pequeño grupo de jóvenes que aquella fría tarde del 18 de diciembre de 1859 se reunieron en la habitación de Don Bosco para hacer la opción más importante de su vida: quedarse con Don Bosco, entregándose totalmente al Señor. Así, de una manera sencilla y humilde, hace 150 años, fue lanzada una semilla. Me parece ver al joven Cagliero que, una semana antes de aquella decisión, daba vueltas de una parte para otra en el patio, incierto, confuso, pensando una cosa y después otra, hasta que suelta la frase: «Fraile o no, ¡yo me quedo con Don Bosco!». Se quedó con Don Bosco, llevando aquella pequeña semilla hasta los últimos confines de la Patagonia. Una historia más grande que él, más grande que aquellos jóvenes pobres pero generosos. De aquella pequeña semilla nacieron los Salesianos, las Hijas de María Auxiliadora, los Salesianos Cooperadores.

Una historia que ha llegado hasta nosotros, porque aquella semilla se ha convertido en un gran árbol: la Familia Salesiana.

Es verdad, eran jóvenes pobres, limitados en su experiencia humana y cultural. Pero en Don Bosco habían encontrado a Jesucristo que los lanzó a una misión humanamente imposible, una loca aventura: «Seréis mis testigos hasta los confines de la tierra» (Hech 1,8). También a vosotros, jóvenes del tercer milenio, confía el Señor la misión que hace dos mil años entregó a sus discípulos: «Te envío a anunciar mi Evangelio hasta los confines de la tierra. Ve con el amor y la pasión apostólica que impulsó a Don Bosco a preferir siempre a los jóvenes, a los pobres, a los pueblos no evangelizados todavía».

¡No tengáis miedo! Jesús Resucitado os asegura la fuerza, el dinamismo y la alegría que provienen del Espíritu Santo. Con la fuerza del Espíritu, la Iglesia cumple su misión, hace presente a Jesús hoy; el mismo Espíritu que suscitó y formó a Don Bosco, ha hecho de aquella semilla un árbol grande y hermoso. Para continuar esta misión me dirijo a vosotros, queridos jóvenes, con la apremiante invitación a colaborar con vuestro entusiasmo y dinamismo juvenil a hacer de la Familia Salesiana un gran movimiento, vasto como el mundo, para la salvación de los jóvenes.

No sois sólo los destinatarios de la misión salesiana, sino que con vuestro frescor juvenil sois el corazón palpitante de este gran Movimiento. Por eso os preguntaréis: «¿Qué debemos hacer, cómo podemos responder a la misión que Jesús nos confía y cómo podremos evangelizar concretamente a nuestros compañeros?»

Estoy convencido de que si sabéis encontrar espacio para la oración y para poneros a la escucha dócil del Espíritu Santo, veréis cada vez con más claridad cómo proceder en esta obra tan importante que es la evangelización y educación vuestra y de vuestros amigos.

Y aquí quisiera, con simplicidad, daros algunas sugerencias que confío a vuestra reflexión y a vuestro corazón generoso.

Ante todo os invito a cultivar una actitud de fondo: la voluntad de caminar juntos hacia una meta compartida, con un intenso espíritu de comunión, convencidos de que hay que unir fuerzas, con madura capacidad de proyectar juntos. Hemos recibido el gran don de la Espiritualidad Juvenil Salesiana, que es la fuente de nuestra comunión y el dinamismo de nuestra misión, y que debemos profundizar y compartir cada vez más.

Nuestra misión común, nuestra meta compartida, es el «planeta jóvenes». Por eso, queridos amigos, es necesario estar dentro de la realidad juvenil. Jesús os invita, junto a todo el Movimiento Salesiano, a entrar en el mundo de los jóvenes de hoy, con sus sombras y sus luces, sus angustias y sus esperanzas, con sus momentos de alegría pero también con sus sufrimientos, con su vida exuberante pero también con sus desiertos donde brota solo la hierba amarga de la soledad. Pienso en el mundo escolar, en la Universidad, en la realidad laboral; pienso en los lugares del tiempo libre y de la diversión; pienso sobre todo en las zonas desesperadas del malestar juvenil. Habrá que estar activamente presentes en todos estos ambientes promoviendo una mayor calidad de vida, una comunicación más intensa y profunda, una solidaridad que haga superar tanto individualismo y tanta soledad en la que viven tantos jóvenes, testimoniando los valores positivos que dan sentido y gusto a la vida y, sobre todo, haciendo presente entre los jóvenes a la persona de Jesucristo, fuente de humanidad plena, de vida y de alegría.

Otra sugerencia: hacer que se oiga la voz de los jóvenes, en especial la de tantos jóvenes que no tienen voz y a los que nadie escucha; dar a conocer sus necesidades y sus expectativas, defender sus derechos y acompañarlos en sus reivindicaciones. Ante todo hacer oír la voz de los jóvenes entre vuestros compañeros, que muchas veces no conocen ciertas situaciones de malestar y de marginación; hacer que se oiga en los grupos de la Familia Salesiana. Como Domingo Savio, que llevó a Don Bosco hasta el enfermo de peste que había quedado abandonado, así también vosotros tenéis que darle la mano a la Familia Salesiana para que se ocupe de los enfermos de nuestro tiempo. Si no entráis vosotros en esta realidad, probablemente ningún otro irá en lugar vuestro.

Pero también juntos, como Movimiento, debéis ser la voz de los jóvenes ante la sociedad y ante la misma Iglesia: fomentad con creatividad iniciativas que ayuden a conocer sus problemas, sus situaciones de peligro, sus expectativas y esperanzas.

Habrá que dar a conocer también las noticias que hablan de lo que se hace en el mundo de los jóvenes, de tantas iniciativas positivas que ordinariamente no aparecen en los medios de comunicación; promover de esta manera una visión positiva del mundo juvenil entre los adultos, contagiándolos con vuestro entusiasmo y dinamismo.

Estamos llamados a ir juntos a la entraña de la vida, aceptando los retos de la complejidad cultural y social. La familia, la escuela, la comunicación social, la cultura, la política, necesitan nuevas formas de solidaridad. La respuesta está en el compromiso activo por el bien común que, para la Familia Salesiana, significa promover la tarea compartida ante los grandes desafíos de la vida, de la pobreza en sus distintas expresiones, de la evangelización, de la paz, de los derechos humanos. Para vosotros, jóvenes, el voluntariado civil, social y misionero, representa una posible vocación significativa y comprometida que como Movimiento debéis fomentar.

Otro sector para compartir como Movimiento es el compromiso misionero. En estos últimos años, en las expediciones misioneras, hay siempre algunos jóvenes que ofrecen algunos años de su vida para la difusión del Evangelio; pero también en vuestros países podéis crear redes de colaboración y de apoyo para sostener la tarea misionera de la Familia Salesiana y de la Iglesia.
Estad dispuestos a hacer opciones exigentes de servicio, generosos hasta acoger el don de Dios que llama con una vocación de especial consagración.

Robusteced el mismo Movimiento Juvenil Salesiano promoviendo encuentros y relaciones entre los distintos grupos de una misma obra salesiana o de la misma zona, favoreciendo el intercambio de iniciativas y subsidios, la colaboración en proyectos compartidos al servicio de las grandes causas de la vida y de la solidaridad. Abrid el MJS a otros movimientos de la Iglesia local, colaborad con instituciones y organismos de la sociedad civil, especialmente con los que se ocupan de los jóvenes y del malestar juvenil. Dad visibilidad eclesial y social a la presencia salesiana, como Movimiento, participando en los proyectos comunes, ofreciendo vuestros recursos y posibilidades para apoyar iniciativas a favor de los jóvenes, fomentando colaboraciones variadas, ágiles, convergentes, renovables…

Y he aquí una última recomendación que me parece importante. El Movimiento Salesiano ha nacido del corazón apostólico de Don Bosco, inflamado de caridad por la salvación de los jóvenes. Seremos capaces de construir Movimiento Salesiano si sabemos estar presentes en la realidad juvenil con el corazón anclado en Cristo. Estamos llamados a modelar nuestro corazón, pobre e incluso pecador, sobre el de Jesús, en el cual Dios se ha manifestado al mundo como el que da la vida, para que el hombre sea feliz y tenga vida en abundancia (cfr. Jn 10,10). Hay que tener una fe, cada vez más fuerte, que se alimenta con la Palabra de Dios y la Eucaristía, que se sumerge con frecuencia en el océano de la misericordia de Dios y que comprueba siempre lo hermoso e importante que es dejarse ayudar por un guía espiritual.

Siguiendo rutas de profundización espiritual y de formación pastoral podremos cumplir nuestra misión común, que es la educación cristiana y la orientación del joven en la vida.

He aquí la interpelación que el Papa dirigió a los jóvenes en la pasada Jornada Mundial de Sidney, diciendo: «Queridos jóvenes, permitid que os haga ahora una pregunta. ¿Qué vais a dejar a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestra existencia sobre cimientos sólidos, estáis construyendo algo duradero? ¿Estáis viviendo vuestra vida dando espacio al Espíritu en medio de un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que habéis recibido, la fuerza que el Espíritu Santo está ahora dispuesto a derramar sobre vosotros? ¿Qué herencia vais a dejar a los jóvenes futuros? ¿Qué diferencia vais a marcar?» (Homilía en la Eucaristía final en el Hipódromo de Randwick, el 20 de julio de 2008).

Pongámonos en camino con esperanza: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros y seréis mis testigos hasta lo últimos confines de la tierra» (Hech 1,8). Queridos jóvenes, estas palabras de Jesús son para cada uno de vosotros. ¡No lo olvidéis nunca! Jesús Resucitado abre a cada uno de vosotros estos grandes horizontes, os señala también a vosotros los confines de la tierra. Confines que empiezan aquí y ahora, en vuestros países, en vuestras ciudades donde os ha colocado la Providencia. Somos parte de una gran Familia nacida del corazón de Don Bosco y crecida con el don de María Mazzarello y de todos los Santos y Santas que la han vivificado, especialmente los santos jóvenes, Domingo Savio, Laura Vicuña, Ceferino Namuncurá, los cinco jóvenes mártires del Oratorio de Poznan, y tantos otros. El Señor nos llama hoy a continuar esta hermosa aventura para el bien y la salvación de los jóvenes.

María, que ha sido la Madre y Maestra de Don Bosco, no nos puede dejar solos en este camino. Ella es también para nosotros Madre y Maestra, que nos conduce a Cristo y a los jóvenes, para que podamos construir al servicio de los jóvenes más pobres un Movimiento de salvación y de vida plena.

En la solemnidad de San Juan Bosco
Don Pascual Chávez Villanueva
Turín, 31 de enero de 2009

(fuente: http://www.infoans.org/)

viernes, 30 de enero de 2009

Bronislao Markiewicz, un sacerdote salesiano para los pobres

Bronislao Markiewicz nació el 13 de julio de 1842 en Pruchnik, Galizia (sur de Polonia). Era el sexto de once hijos, de una devota familia de clase media baja. Bronislao enfrentó el hambre, la pobreza y la persecución que encontró en la escuela debido a los ideales cristianos, pero todo lo aceptó con un espíritu de fe y decidió ingresar al seminario. El 15 de setiembre de 1867 fue ordenado sacerdote. Se propuso enérgicamente el trabajo de enseñar catequesis y de hacer apostolado con los prisioneros; le encantaba estar con la gente, especialmente si eran pobres. Le atraía la juventud marginada que sufría todo tipo de pobreza y decidió hacer estudios educativos para ayudarlos mejor y para salvar sus almas. La Providencia le inspiró un ardiente deseo de entrar en un Instituto Religioso dedicado al cuidado de los jóvenes.

Se une a Don Bosco como Salesiano

Así que viajó a Italia, donde se sintió atraído por la espiritualidad de Don Bosco quien, sin él saberlo, ya lo llevaba en su corazón. Solicitó y fue aceptado a ingresar en la Congregación Salesiana en 1887 e hizo sus votos perpetuos al propio Don Bosco. Tuvo la gran fortuna de escuchar las recomendaciones del Santo y de absorber directamente su espíritu. En 1892 regresó a Polonia como Salesiano y como párroco en Miejsce, en Galizia, donde pudo dedicarse a la juventud polaca pobre y abandonada.

Más radical aún – una nueva Sociedad

Para responder mejor a las necesidades prácticas de los pobres en Galizia, Bronislao sintió la necesidad de vivir los principios de Don Bosco aún más radicalmente y, después de recibir el asesoramiento de aquellos que trabajaban con él, fundó la Sociedad llamada Trabajo y Abstinencia. Nueve años después de su muerte, tanto la rama masculina como la femenina de la sociedad fueron reconocidas por la Iglesia y dieron nacimiento a dos Congregaciones bajo la advocación de San Miguel Arcángel

Los miguelitas

Sus miembros fueron conocidos como los Miguelitas. El padre Bronislao, al igual que Don Bosco, recomendaba a sus hijos y gente joven fomentar una gran devoción por la Eucaristía y por María, así como por San Miguel, a quien eligió como protector en la lucha diaria contra el mal. La unión con Cristo crucificado y la virtud de la moderación caracterizan sus actividades apostólicas en beneficio del prójimo.

Murió en Miejsce Piestowe, el 29 de enero de 1912.

(fuente: www.sdb.org)

viernes, 5 de diciembre de 2008

05 de diciembre: Beato Felipe Rinaldi

Se une a Don Bosco

Nacido el 28 de mayo de 1856 en Lu Monferrato (Alessandria), Felipe se sintió ganado por Don Bosco a la edad de veintidós. Como sacerdote, se le encomendó la formación de aspirantes y novicios. En 1899, el Padre Rua lo envió como Director a la comunidad de Sarriá, en España y más adelante como provincial principal. En ese rol contribuyó enormemente al desarrollo de los Salesianos en España.

Vicario General

Al ser designado Vicario General de la Congregación, se volvieron aún más evidentes su don como padre y la riqueza de sus iniciativas. Instauró centros de formación para ofrecer ayuda espiritual y social a las mujeres jóvenes trabajadoras; planificó trabajos de imprenta y guió y apoyó a las Hermanas Salesianas en un momento particularmente sensible de su historia. Dio mucho aliento a los Cooperadores, e instauró la Federación Mundial de ex alumnos, tanto masculina como femenina.

Rector Mayor

Trabajando con la Selatrici di Maria Auxiliatrice, vislumbró las posibilidades de una nueva forma de vida consagrada en el mudo y lo hizo una realidad. El grupo se convertiría más adelante en los “Voluntarios de Don Bosco”. Fue elegido Rector Mayor en 1922. El Padre Francesia decía: “Lo único que le falta al Padre Rinaldi es la voz de Don Bosco: tiene todo lo demás”.

Un maestro de la vida espiritual

Utilizó todas sus energías en adaptar el espíritu de Don Bosco a todas las épocas. Hizo mucho para desarrollar los estudios salesianos y fue un maestro de la vida espiritual. Trabajó para renovar la vida espiritual de los Salesianos, tenía una fe total en Dios y una confianza ilimitada en María Auxiliadora. Le solicitó a Pío XI que concediera “indulgencias por el trabajo santificado”. Se interesó mucho en las misiones, enviando muchos jóvenes Salesianos a aprender idiomas y costumbres para que la evangelización fuera más eficiente.

Murió el 5 de diciembre de 1931. Sus restos son venerados en la cripta de la Basílica de María Auxiliadora. Es conmemorado el 5 de diciembre. Fue beatificado el 29 de abril de 1990 por Juan Pablo II.

(fuente: www.sdb.org)

viernes, 21 de noviembre de 2008

Congreso sobre Derechos Humanos y Sistema Preventivo en Estados Unidos

(ANS – San Francisco) – Unos 130 miembros de la Familia Salesiana de la inspectoría de Estados Unidos Oeste (SUO) participaron recientemente en un par de conferencias sobre Derechos Humanos y Espiritualidad Salesiana, una iniciativa útil para prepararse al Congreso mundial sobre el Sistema Preventivo y los Derechos Humanos que se celebrará en Roma del 2 al 6 de enero próximo.

El tema de ambas conferencias, celebradas el 8 de noviembre en Rosemead (California) y el día 15 siguiente en Richmond, llevaron como título “Con el corazón de Don Bosco”, cuyos contenidos fueron desarrollados a través de exposiciones y talleres. Los participantes han podido tomar conciencia de esta forma de todos los abusos contra los derechos de tantas personas, especialmente de aquellos que afectan a los jóvenes, adquiriendo conocimientos y recursos para vivir de forma solidaria hacia quien padece necesidad.

El conferenciante principal fue el salesiano don Thomas Brennan, representante de la Congregación Salesiana ante las Naciones Unidas. Don Brennan indicó a los numerosos jóvenes presentes que ellos bien podrían ser la generación que acabe con la pobreza global, siempre y cuando se decidan a hacerlo. Así mismo desafió a los presentes a sacudirse la indiferencia que representa el principal obstáculo para erradicar el sufrimiento de tantas personas del mundo actual.

El evento contó también con la participación del “Catholic Relief Service” (CRS) que presentó dos de sus iniciativas, una llamada “Food Fast: Migration, Poverty and Hunger” (Comida rápida: migración, pobreza y hambre) y otra cuyo objetivo es la globalización de la solidaridad. Para presentar esta segunda iniciativa se hizo presente Thomas Awaipo, un representante del CRS de origen ghanés, quien habló de su experiencia personal de hambre y esperanza en Ghana.

Otros oradores se refirieron a la identidad de los jóvenes inmigrantes, la promoción de los derechos humanos de los jóvenes, los elementos fundamentales necesarios para el sano desarrollo de los adolescentes y a la forma de educar según el corazón de Don Bosco. Una característica de la conferencia es que se prepararon talleres en inglés, español y vietnamita, una forma de reflejar la realidad multicultural de la cuenca del Pacífico.

Un elemento especial de ambos eventos fue la realización de un taller dirigido a los jóvenes que participarán en el “Youth Summit”, encuentro juvenil de la inspectoría de San Francisco que se celebrará del 13 al 15 de febrero de 2009, cuya finalidad es reflexionar sobre el tema de la inmigración y el tráfico de personas, de manera de individuar en qué forma la inspectoría puede responder a tales problemas en los años venideros.

(fuente: http://www.infoans.org/)

viernes, 7 de noviembre de 2008

NOVIEMBRE : SISTEMA PREVENTIVO Y DERECHOS HUMANOS

MENSAJES DE EL RECTOR MAYOR EN EL B.S. - EDUCAR CON EL CORAZÓN DE DON BOSCO

"No es difícil ver en la teoría del proyecto educativo y en la praxis pedagógica la efectiva promoción de los derechos que son proclamados por las declaraciones internacionales: el derecho a la vida; el derecho a la educación y a la instrucción; el derecho al descanso, a la distracción y al juego; el derecho al trabajo" (T. BERTONE, "Don Bosco e Brasilia", p.251.)

El card. Tonini repetía, a los jóvenes reunidos para la ‘Confrontación 2001’: “Antes somos hombres y después ciudadanos”. La vida nos hermana, nos hace semejantes y debe poder ser vivida con la misma dignidad en todo rincón de la tierra. El derecho a una "vida digna para todos" debe ser la idea-fuerza que lleva a esmerarse en la educación de las nuevas generaciones. La defensa de la vida es el eje que rige los actuales recorridos y las diversas búsquedas intercomunicantes en las varias situaciones sociales, políticas y culturales. La lucha por la defensa de la vida debe ser un puente que junta los reducidos límites de supervivencia de las grandes masas empobrecidas con los amplios horizontes de vida más humana y de mejor calidad de que gozan unos pocos. Estos ideales no pueden no hallarse presentes en los compromisos educativos, para no olvidarnos que somos hombres y que la especie humana debe ser la primera en ser protegida.

En 1948 en las Naciones Unidas tuvo lugar la proclamación de los Derechos Humanos. Algunas poblaciones ni siquiera han oído hablar de ellos. Otras no los conocen simplemente porque sus gobiernos son los primeros en ignorarlos y hollarlos. ¿Cómo podemos hablar del derecho a la vida, si las sociedades más desarrolladas son las primeras en inmolar la vida inocente con leyes que aprueban el aborto? ¿Cómo hablar de educación al respeto de los derechos humanos, cuando hay masas de niños y adolescentes que no gozan ni siquiera del derecho a la educación? En Noviembre de 1989 se proclamaron en Nueva York los Derechos del Menor. El 2º artículo afirma El derecho a no ser discriminados: “La totalidad de los derechos deben ser aplicados a la totalidad de los niños sin excepción, y es obligación del Estado aplicar las medidas necesarias para protegerlos de cualquier discriminación”(Derechos del Menor, art.2°.) ¿Qué decir entonces de las minorías étnicas? ¿De los millones de “muchachos de la calle”? ¿De los niños que mueren de hambre? ¿De los menores vendidos o explotados sexualmente? ¿Dónde está el derecho al juego para demasiados niños trabajadores?

Nos aseguran que la humanidad dispone de recursos suficientes para que todos los habitantes del globo puedan vivir con dignidad. Pese a ello las estadísticas confirman que la diferencia Norte/Sur aumenta cada año, y mientras pocos nadan en la abundancia, una grande masa de indigentes logra a duras penas sobrevivir. Es conocido que los intereses económicos fijan las prioridades de la sociedad materialista y que la publicidad es la vara mágica usada por la insaciable avidez de las multinacionales. Solo las sociedades agresivas y competitivas subsisten y el mismo estilo ha entrado también en las entidades y asociaciones educativas. ¿Qué hacer? La educación debe ser cada vez más una ventana abierta hacia la realidad mundial y un motor de transformación de la humanidad. Por esto en las aulas se debe escuchar la voz de quienes no tienen voz, percibir el hambre, la sed, la desnudez de los innumerables pueblos olvidados; hacer conocer los esfuerzos de tanta gente comprometida en las grandes causas de la dignidad de la mujer, de la paz, del respeto de la creación.... Por suerte, desde situaciones e instancias diversas (ONG, Voluntarios…), se comienza a converger en la defensa de la vida, del ser humano y sus derechos, de los pueblos y sus derechos, del planeta y sus derechos.

Nuestras prioridades, por tanto, deben ir a la formación de personas realmente libres, críticas, comprometidas socialmente, que hallan sus motivaciones en el Evangelio. ¿La educación está perpetuando el viejo sistema competitivo o abre caminos hacia la corresponsabilidad, la solidaridad, la justicia social? No estaría mal fijar algunos criterios si queremos hacer que la educación represente un dispositivo eficaz de mejoría de la sociedad. Primero: una mentalidad crítica como instrumento para analizar la realidad. Segundo: el alternar que debe permitirnos establecer una relación óptima con los demás. Tercero: el respeto de la Declaración de los Derechos Humanos que puede constituir punto de referencia para todos los educadores. Cuarto: el compromiso para que dichos criterios no sean únicamente declaraciones de buena voluntad. Promover los derechos humanos es camino salesiano. El Sistema Preventivo quiere colaborar con muchas otras agencias en la transformación de la sociedad, trabajando para el cambio de criterios y de visiones de la vida, para el desarrollo de la cultura del otro, de un estilo de vida sobrio, de una actitud constante de participación gratuita y de compromiso por la justicia y la dignidad de toda persona humana. La educación a los derechos humanos, en particular de los menores, es el camino privilegiado para realizar en los diversos contextos este compromiso de prevención, de desarrollo humano integral, de construcción de un mundo más ecuánime, más justo, más sano.

(fuente: http://www.sdb.org/)

sábado, 25 de octubre de 2008

Sor Ivonne, Madre para todas las Hermanas

(ANS – Roma) - Es Sor IVONNE REUNGOAT, hasta ahora Vicaria General, la nueva Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora.

Elegida esta mañana, durante el Capítulo General XXII que el Instituto está celebrando en estos días, Sor Ivonne Reungoat ha sido llamada a "ser Madre" - como indica el art. 116 de las Constituciones de las HMA - vínculo de comunión y centro de unidad, garante de la fidelidad al patrimonio espiritual salesiano, atenta a las urgencias de la Iglesia, animadora según el espíritu de Mornese.

Ya el miércoles 22 de octubre las Hermanas Capitulares iniciaron, de manera más específica, el camino para la elección de la nueva Madre y su Consejo. Ha conducido el proceso de discernimiento el padre José Maria Arnaiz, religioso marianista que recientemente también ha conducido el camino de la Asamblea Capitular de los Salesianos.

Esta mañana, día dedicado en la tradición salesiana a María Auxiliadora, Don Pascual Chávez ha presidido la Celebración Eucarística del Espíritu Santo. Lo ha acompañado don Adriano Bregolin, Vicario del Rector Mayor y Animador por la Congregación para la Familia Salesiana y don Fabio Attard, Consejero para la Pastoral Juvenil.

En la homilía Don Chávez ha invitado a las hermanas a asumir, por intercesión del Espíritu Santo, tres actitudes: aquella de la iluminación, "para saber descubrir quién es la elegida por Dios para conducir el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora"; aquella de la libertad de espíritu, “para saber actuar, buscando la voluntad de Dios”; y aquella de la apertura de corazón, "para saber acoger con fe y con amor a quien será electa por el Instituto". Posteriormente ha comentado el artículo 116 de las Constituciones de las HMA, enumerando los varios aspectos que caracterizan el servicio de la autoridad en la perspectiva de la vida religiosa.

Esta tarde, en la Casa Generalicia de las HMA está previsto una fiesta en honor de la nueva Madre Superiora. A partir de mañana 25, hasta el 28 de octubre, las Hermanas Capitulares continuarán el proceso de discernimiento y las elecciones de la Vicaria General, de las seis Consejeras de los Sectores y las siete Consejeras Visitadoras. Sobre el sitio HMA contínuas actualizaciones.

Madre Ivonne Reungoat, que conducirá el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora durante el sexenio 2008-2014, sucede a Madre Antonia Colombo, a la cual el Rector Mayor ha dirigido palabras de agradecimiento durante su homilía "por su atenta y diligente guía y por su brillante “liderazgo” a lo largo del sexenio pasado y durante este Capítulo General".

martes, 14 de octubre de 2008

La Beata Alejandrina unió su vida a la Cruz de Cristo

Alejandrina Maria da Costa, miembro laico de la Unión Salesiana. Se tiró por una ventana a la edad de 14 años para preservar su virginidad. Quedó paralizada por la caída. Desde su cama llevó un maravilloso apostolado como alma víctima de oración, reparación y consejería espiritual para muchos que la visitaban.

Alejandrina vive la Cruz

Al este de Balazar se encuentra la Iglesia de Santa Eulalia y fue aquí donde el 2 de abril, de 1904 fue bautizada Alejandrina María da Costa, habiendo nacido el 30 de marzo del mismo año, miércoles de la Semana Santa. Hija de campesinos muy devotos y trabajadores. Su padre muere poco tiempo después de su nacimiento. Alejandrina creció con su hermana mayor, Deolinda, en un ambiente de rústica sencillez y piedad.

Junto a la Iglesia ocurrió un milagro: apareció una cruz sobre la tierra que no se podía borrar. En los escritos de Alejandrina da Costa se hacen tres referencias a esta cruz, la última con fecha del 14 de enero de 1955. Estando en éxtasis, escuchó la voz de Nuestro Señor, diciendo :

Un siglo atrás mostré a esta amada aldea la cruz que viene a recibir a la víctima. ¡¡Oh Balazar si no respondes!! ... Cruz de tierra por la víctima que se entregó para nada... La víctima que es acogida por Dios y que siempre ha existido en Su designio eterno. Víctima del mundo, pero mas favorecida por bendiciones celestiales, quien ha dado TODO al cielo y por el amor a las almas, acepta TODO. Confía, cree, hija mía, YO estoy aquí!! Toda tu vida está escrita y sellada con una llave de oro..." -Alejandrina: Su Agonía y Su Gloria.

Durante sus primeros años de vida se fascinaba con las procesiones religiosas tan llenas de colorido que atravesaban la aldea en días de gran celebración. A los tres años de edad, cuando reposaba una tarde junto a su madre, vio un frasco de pomada en una mesa cercana.

Cuidadosamente, para no despertar a su madre, se levantó para agarrar el frasco y justamente en ese momento su madre la llama. Tal fue su sorpresa que el frasco cayó al suelo, rompiéndose en muchos pedazos. Perdiendo el balance, Alejandrina cayó al piso, lastimándose el borde de su boca en la cual llevó una cicatriz por el resto de su vida. La niña fue llevada al dispensario clínico mas cercano. Su madre, María Ana, ansiosamente limpiaba la sangre que botaba por su boca. Una gentil asistente se acercó para calmar a la niña con una bolsa de dulces, a lo que Alejandrina respondió con patadas, gritos y golpes.

"Esta fue mi primera ofensa", escribió años mas tarde en su autobiografía, dictada a su hermana Deolinda, por orden de su director espiritual. Alejandrina fue una niña muy alegre, atractiva y llena de vida, pero sin comprometer jamás, con su jovialidad y espontaneidad, su precoz espiritualidad.

Una de sus experiencias mas formativas fue vívidamente descrita por ella años después:

Al morir nuestro tío, Deolinda y yo nos quedamos en la casa de su familia por siete días después de su muerte para asistir a las Misas de Difunto. Una mañana se me pidió que fuera a buscar una bolsa de arroz en la habitación donde se encontraba el cuerpo de mi tío. Cuando llegué a la puerta no tenía el coraje para entrar. Estaba aterrorizada, por lo que mi hermana tuvo que buscar el arroz. Esa misma noche me ordenaron que fuera y cerrara la ventana de ese cuarto. Mientras me acercaba a la puerta, sentí mis rodillas temblar y, nuevamente, no pude entrar. Así que me dije a mi misma: Tengo que luchar en contra de esto, tengo que sobrepasar este miedo, abrí la puerta y lentamente caminé por el cuarto donde yacía mi tío. Desde ese día, y con la ayuda de Dios, he sido capaz de manejar mis miedos.

Para el tiempo de hacer su Primera Comunión, a los siete años de edad, Alejandrina ya había adquirido un profundo amor a la Eucaristía, visitando el Santísimo Sacramento con inusual frecuencia y haciendo comuniones espirituales en las ocasiones en las cuales no le era posible asistir a Misa diaria. En una ocasión, una tía de Alejandrina que sufría de cáncer le pidió que se acordara de ella en sus oraciones. La niña respondió con tal perseverancia y fervor, que el hábito de la oración permaneció, desde entonces, en su joven alma...

Escribió ella mas tarde: "Siempre he tenido gran respeto por los sacerdotes. Algunas veces me sentaba sobre las escalinatas en la entrada del pueblo y veía a los sacerdotes caminar por la calle... Acostumbraba a levantarme con respeto cuando ellos pasaban frente a mi. Ellos se quitaban el sombrero y decían el tradicional "¡Que Dios te bendiga!". Me di cuenta que las personas me miraban por lo que algunas veces me sentaba en el mismo lugar, a propósito, para poder levantarme en el momento apropiado y mostrar mi reverencia por los sacerdotes".

Debido a las privaciones de la vida rural de aquellos días y después de solo 18 meses asistiendo a la escuela, Alejandrina, a los nueve años de edad, fue enviada a trabajar en el campo. Era un trabajo forzoso y estaba expuesta al mal comportamiento y el vocabulario penoso de quienes compartían sus labores. Al cabo de tres años, un empleado del lugar trató de atacarla y acosarla, lo que el Señor impidió dotándola de una fuerza inexplicable que provino mientras ella sostenía su rosario.

Después de este serio incidente, la niña fue llevada de regreso a su casa. Esto le dio la oportunidad de renovar su amor y devoción al Santísimo Sacramento. Mas adelante, ese mismo año, se enfermó peligrosamente con tifoidea; su madre le daba el crucifijo para que lo besara, Alejandrina inmediatamente movió su cabeza y murmuró: "quiero a Jesús en la Eucaristía".

Finalmente se recuperó y fue trasladada a un sanatorio de Póvoa, en la acogedora costa Atlántica. Su salud permaneció precaria y al regresar a Balazar todavía se encontraba débil y virtualmente invalida. Alejandrina se dedicó a la costura en compañía de Deolinda.

Queda paralítica por defender su pureza

Como Santa María Goretti, la mártir italiana de la pureza, Alejandrina se expone a la muerte antes de ceder al pecado.

En 1918 ocurrió un acontecimiento que marcó la vida de Alejandrina para siempre. Se encontraba en una habitación de la planta alta de su casa en compañía de Deolinda y otra joven, tres hombres se acercaron y exigieron con voz sugestiva que les dejaran pasar. Al Alejandrina asomarse por la ventana reconoció a unos de los hombres que había sido quien la acosara años atrás cuando trabajaba en el campo. Rápidamente cerró la puerta pero los hombres lograron entrar por una puerta de escape que había en el techo. Deolinda y la otra joven pudieron escapar pero Alejandrina quedó acorralada por este hombre en el esquinero de la habitación. Ella gritaba: "¡Jesús, ayúdame!", azotándolo con su rosario. Detrás de ella había una ventana, a unos 13 pies de altura sobre la planta baja. Era su única salida. Ella prefirió lanzarse a una posible muerte antes que consentir a la pasión baja de aquel hombre.

El golpe de la caída fue muy severo y el dolor era agudo. Rechinando sus dientes agarró un trozo de madera y se arrastró hacia la casa. Su columna vertebral fue lastimada irreparablemente. Alejandrina tenía 14 años. Fueron largos los años de un dolor que aumentaba incesantemente, la incapacidad y la depresión se incorporaron, pero jamás consintió la desesperación o el desfallecimiento.

Completamente paralizada, el 14 de abril, de 1924, quedó postrada en cama de por vida, a los 20 años de edad. Su familia desconsolada oraba por ella todas las noches. Se reunían alrededor de su cama, prendían dos velas a la estatua de la Santísima Virgen y rezaban el rosario de rodillas. Alejandrina pasaba el día meditando, orando y clamando a Nuestra Santísima Madre por su sanación; le pedía a Jesús "su bendición desde el cielo y desde todos los tabernáculos del mundo".
Por su creciente amor a la oración abandonó sus distracciones. Empezaba a añorar una vida en mayor unión con Jesús. Esta unión que ella percibía solo se podía dar orientando toda su incapacidad y enfermedad al amor de Jesús. La idea de que el sufrimiento fuera su vocación no tardó en suscitarse. Al final de ese mismo año, Alejandrina se encontraba sumergida en un deseo inefable de ofrecerse a Dios como alma víctima por la conversión de los pecadores.

Después de haber orado y discernido, se sintió confiada de que Nuestro Señor le estaba llamando a vivir una vida de amor y reparación, ofreciendo voluntariamente todos sus sufrimientos al Amado, por la conversión de los pecadores. Como San Pablo, Alejandrina podía decir "Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia" -Colosenses 1:24.

Alejandrina y Fátima

Ya llegaban a la aldea noticias de la aparición de Nuestra Santísima Madre en Fátima, a unas 200 millas hacia el sur. Eran muchas las curaciones milagrosas reportadas en el lugar. Inmediatamente se organizó una peregrinación en Balazar. Alejandrina, quien profesaba un profundo amor a Nuestra Madre, deseosa de estar completamente segura de la voluntad del Señor en relación a su llamado al sufrimiento, le pidió a Nuestra Señora que le permitiera acompañar a los peregrinos. El párroco y su médico insistieron que la travesía sería suicida debido a su condición y la peregrinación tuvo que marchar sin ella.

Cuando ya casi toda la aldea había partido hacia Fátima, Alejandrina cerró sus ojos y comenzó a orar, ofreciéndole al Señor el sacrificio de su abandono y desolación. Mientras oraba sus pensamientos se transportaban hacia el Santísimo Sacramento en la Iglesia local de Santa Eulalia, cercana a su aposento. Inesperadamente vino una iluminación. Pudo entender que Nuestro Señor también se encontraba prisionero en el tabernáculo. Este eslabón con Jesús le permitió visitarle en espíritu y permanecer constantemente en Su presencia, amándole incesantemente, orando, ofreciéndose como inmolación para consolar Su Sagrado Corazón y obtener la conversión de los pecadores. Sumamente conmovida y sobrecogida en lágrimas, Alejandrina suplicó a Nuestro Señor le permitiera sufrir hasta el límite de su tolerancia si esto ayudara a los pecadores a librarse del fuego del infierno.

No pudo ir a Fátima pero la Virgen María consiguió para ella poder entender y vivir en la forma mas perfecta sus mensajes, uniéndose estrechamente con el deseo de la Virgen expresado en aquel lugar. Alejandrina, ofreciendo así su pasión se convierte en alma víctima por amor a la Eucaristía y la consagración al Inmaculado Corazón, mensajes fundamentales de Fátima.

En respuesta a su valiente petición, los dolores se empezaron a agudizar hasta convertirse en casi insoportables. Noche tras noche, con fiebre muy alta, Alejandrina permanecía despierta, recostaba la cabeza sobre su almohada y con sus manos apretaba fuertemente el rosario como exprimiendo alivio de sus cuentas: "Oh, Jesús", exclamaba en sollozos repitiendo la oración enseñada por Nuestra Señora en Fátima, "es porque te amo, por la conversión de los pecadores y en reparación por las ofensas al Inmaculado Corazón de María".

Vive la Pasión de Jesucristo

Alejandrina experimentó 180 éxtasis de la Pasión que eran precedidos por muchas horas de terror que se hacían sobrecogedoras a medida que el mediodía del Viernes Santo se acercaba. El miedo era generalmente acompañado por una inmensa tristeza, nausea y una sensación de terrible aislamiento. Por siete años no pudo olvidar su primera crucifixión. Escribe: "Todo parecía estar presente frente a mi, sentía el miedo y el horror de esas horas amargas, la ansiedad de mi director espiritual a mi lado y las lágrimas de mi familia aterrorizada".

Minutos después del mediodía del 3 de octubre, de 1938, Nuestro Señor la invitó a sumergirse en Su Pasión: "Ves hija mía, el Calvario esta listo, ¿aceptas?". Alejandrina valientemente aceptó. Testigos aguantaban la respiración mientras ella entraba en éxtasis y, recobrando el uso de sus miembros paralizados, casi levitó de la cama y emprendió los movimientos de agonía del Getsemaní al Calvario. Los éxtasis de la Pasión fueron filmados y las imágenes forman parte importante para la causa de su beatificación en Roma.

Al terminar uno de los éxtasis a las 3.00 p.m., Alejandrina levantó sus brazos en acción de gracias e inmediatamente, agotada en horror, lloró: "¡¡No Jesús, No Jesús, crucifícame!!". ¡¡Perdón, perdón, perdón!!! Ellos tienen el mismo derecho que tengo yo, porque tu moriste en la cruz por ellos, como lo hiciste por mi. Jesús no quiero que ningún alma vaya al infierno. Te amo por ellos. Perdónalos, Jesús, acuérdate de mi en mi crucifixión. El infierno es la mas terrible bajeza". Este relato nos recuerda uno de los diálogos de la mística Santa Gemma Galgani a fines del siglo XIX.

Días después, Alejandrina sufrió dolores atroces, empezó a vomitar sangre y fue torturada por una sed tan fogosamente intensa que el agua no saciaba; no podía ni siquiera tragar una gota. Empezó a percibir, literalmente, el "fuerte olor del pecado": "Eran olores increíblemente repugnantes" recuerda en su autobiografía. "me traían violetas y perfumes para acercarlos a mi nariz, pero los apartaba porque todavía estaba atormentada por ese vil olor. Solo el recuerdo de estas cosas me hacen sufrir".

Se alimenta exclusivamente de la Eucaristía

Un día escuchó la voz del Señor que le decía: "No te alimentarás mas con comida en la tierra. Tu comida será mi Carne, tu bebida será mi Divina Sangre, tu vida será mi Vida. Tu la recibes de mi cuando uno mi corazón al tuyo. No tengas miedo, ya no serás mas crucificada como en el pasado, ahora nuevas pruebas te esperan que serán las mas dolorosas. Pero al final yo te llevaré al cielo y la Santísima Madre te acompañará".

Su último éxtasis de la Pasión ocurrió el 27 de marzo, de 1942 en la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores. Durante los últimos trece años de su vida, Alejandrina no comió, ni bebió nada. Se alimentaba únicamente de la Eucaristía. Su sed solo podía ser saciada por Dios mismo. Fue sometida a muchos estudios médicos, el último firmado por el profesor Joao Marques, maestro de Ciencias Médicas en la Universidad de Pernambuco, conferencista calificado para la facultad de dicha institución, profesor de la rama de nutrición de la Escuela de Servicio Sociales y presidente de la Sociedad de Gastroenterología y Nutrición en Pernambuco.

Alejandrina compartió a su director espiritual lo que Nuestro Señor le había dicho: "Estás viviendo solo de la Eucaristía porque quiero mostrarle al mundo entero el poder de la Eucaristía y el poder de Mi vida en las almas".

Durante su larga agonía escuchó la voz del Señor que le decía: "Dame tus manos porque quiero clavarlas con las mías. Dame tu cabeza porque quiero coronarle con mis espinas como me hicieron a Mi. Dame tu corazón porque quiero traspasarle con una lanza, como me traspasaron el mío. Abandónate completamente en Mi... Ayúdame el la redención de la humanidad".

Santa Muerte

Alejandrina muere poco después de recibir la Sagrada Eucaristía, el 13 de octubre de 1955, en el 38 aniversario del milagro del sol en Fátima. Sus últimas palabras, entre murmuraciones, antes de morir fueron: "No lloren por mi, hoy soy inmensamente feliz... por fin me voy al Cielo". Y a los sacerdotes, peregrinos y periodistas que abarrotaban el lugar, le dio un mensaje que debe mover a toda la humanidad: "No pequen mas. Los placeres de esta vida valen NADA. Reciban la Comunión; recen el rosario todos los días. Esto, lo resume TODO".

Poco antes de morir, Alejandrina pidió se le enterrara mirando hacia el tabernáculo de la Iglesia, diciendo: "En la vida siempre deseé estar unida a Jesús en el Santísimo Sacramento y mirar hacia el tabernáculo cuantas veces me fuera posible, después de mi muerte quiero seguir contemplándole, teniendo por siempre mi mirada fija en Nuestro Señor Eucarístico".

También dictó a su hermana Deolinda su epitafio, el que actualmente se encuentra gravado sobre su tumba: "Pecadores: Si las cenizas de mi cuerpo pueden ser útiles para salvarte, acércate. Si es necesario pisotéalas hasta que desaparezcan pero no peques nunca mas. No ofendas mas a Nuestro amado Señor. Conviértete. No pierdas a Jesús por toda la Eternidad. ¡¡El es tan bueno!!.

El proceso para la beatificación de Alejandrina fue solemnemente abierto por el Arzobispo de Braga, en 1973. Fue completado exitosamente y enviado a Roma. Por su intercesión se están logrando maravillas. Su causa esta muy adelantada. Pidamos por su pronta beatificación.

Damos gracias al Señor por habernos permitido visitar en 1996 la Iglesia de Santa Eulalia, donde tuvimos la gracia de celebrar la Santa Misa ante los restos de esta gran alma eucarística. También visitamos su casa, vimos la ventana desde donde ella se tiró para salvar su pureza y el cuarto donde vivió tantos años acostada, en una cama, amando y sufriendo por los pecadores. Su ejemplo y su memoria nunca olvidaremos.